Después de la emoción navideña, muchas personas experimentan una caída emocional. Esto ocurre porque el cerebro responde a los cambios en nuestras rutinas y niveles de dopamina, un neurotransmisor que regula la motivación y el placer. Durante las fiestas, estos niveles aumentan por la anticipación, la comida especial y el tiempo con seres queridos. Sin embargo, cuando todo termina, esa sensación se desvanece.
De acuerdo con es estudio publicado en The Conversation, la clave está en cómo funcionan las hormonas y químicos del cerebro durante esta temporada. La dopamina y la oxitocina, conocida como la ‘hormona del amor’, alcanzan picos altos debido a las conexiones sociales y las celebraciones. Pero al volver a la rutina diaria, estas sustancias disminuyen, dejándonos con una sensación de vacío o tristeza.
Además, no todas las interacciones sociales son igual de reconfortantes; pasar tiempo con familiares políticos, por ejemplo, puede generar más estrés. Es importante saber que este bajón es normal y puede manejarse con pequeños ajustes. Reconocer qué situaciones nos afectan negativamente es el primer paso. Reanudar pronto nuestras rutinas, exponernos a la luz natural y planificar actividades post-Navidad ayuda a suavizar el contraste entre la festividad y la vida cotidiana. Estos consejos son útiles para cualquiera, especialmente si te sientes abrumado tras las fiestas.
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Qué debes saber
- El bajón post-Navidad está relacionado con cambios en los niveles de dopamina y oxitocina.
- No todas las interacciones sociales tienen el mismo impacto emocional.
- Reanudar rutinas y buscar luz natural puede mejorar tu estado de ánimo.
- Planificar actividades después de las fiestas reduce el contraste emocional.
- Establecer límites en situaciones estresantes es una forma válida de autocuidado.
Contenido generado con IA y editado por el equipo editorial.
Foto: Nguyen Mazic en Unsplash.