En un momento donde la inteligencia artificial (IA) parece avanzar más rápido que las leyes que intentan regularla, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de su Consejería Distrital de TIC, presentó el Decálogo del Uso Cotidiano de IA en el Distrito, la ciudad no solo adopta la tecnología, sino que establece un marco ético y operativo pionero en la región.
Este documento no es una simple sugerencia de uso; es una hoja de ruta fundamentada en el Acuerdo 003 de 2025 de la Comisión Distrital de Transformación Digital, el cual dicta las reglas, principios y estándares para que el uso de estas herramientas sea responsable y transparente en todas las entidades distritales.
La premisa es clara: aprovechar el potencial de la IA para mejorar la eficiencia pública sin comprometer los derechos ciudadanos ni la seguridad de la información.
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Los pilares del Decálogo: ¿qué se permite y qué está prohibido?
- El decálogo define el ‘uso cotidiano’ como el empleo de modelos generativos o plataformas tipo GPT para tareas asistenciales de bajo impacto.
- Subraya que bajo ninguna circunstancia estas herramientas reemplazan el juicio profesional del funcionario.
- Tareas en las que SÍ se puede usar la IA:
- Gestión de contenidos: redactar, corregir o resumir textos, así como generar y organizar información de manera eficiente.
- Apoyo administrativo: preparar insumos para informes, organizar agendas, recordatorios y clasificar información básica.
- Análisis preliminar: realizar cálculos simples, búsquedas técnicas iniciales y análisis de datos de bajo impacto.
- Prohibiciones estrictas (Líneas Rojas):
- Toma de decisiones: está prohibido que la IA tome o incida en decisiones administrativas, asigne recursos o defina prioridades.
- Asuntos jurídicos: no se permite su uso para elaborar conceptos jurídicos, dictámenes técnicos o interpretar normas y jurisprudencia.
- Derechos ciudadanos: la IA no puede utilizarse para motivar actos administrativos ni para procesos que afecten derechos fundamentales o automaticen decisiones críticas.
- Sustitución funcional: el sistema no puede reemplazar las tareas sustantivas de control, supervisión o evaluación que corresponden a los servidores públicos.
Seguridad de datos y la ‘Regla de Oro’
- Uno de los aspectos más rigurosos del decálogo es la protección de datos. Queda terminantemente prohibido ingresar información sensible, clasificada, reservada o documentos oficiales no publicados en herramientas de IA abiertas.
- El uso de datos restringidos solo se permite en entornos cerrados, seguros y debidamente autorizados por las dependencias de TI correspondientes, aplicando protocolos de anonimización.
- El Distrito establece que debe dejarse constancia del uso de IA cuando el documento lo amerite, especificando la herramienta utilizada, el tipo de apoyo recibido y el alcance de la intervención humana.
- El documento cierra con lo que denomina la Regla de Oro: «La IA es un asistente, no un decisor. El criterio humano siempre prevalece».
- Esta máxima asegura que la responsabilidad por cualquier contenido generado o acción tomada sigue siendo, en última instancia, del funcionario o colaborador, ya que la IA no genera responsabilidad autónoma.
- Consulta el Decálogo de Uso Cotidiano de IA en el Distrito 2026 aquí y más información sobre esta iniciativa aquí
Foto: Bogotá Capital Digital.