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Una pyme no necesita productos financieros, necesita herramientas: Juan Pablo Núñez de Kapital

«Las pequeñas y medianas empresas no necesitan los servicios bancarios de siempre; lo que necesitan son herramientas digitales prácticas que las ayuden a mantenerse a flote y crecer». Esta afirmación de Juan Pablo Núñez, Product Owner de Factoring en Kapital, refleja la visión de esta compañía tecnológica que está transformando la forma de hacer negocios en Colombia. En sus primeros tres años en el país, Kapital ha respaldado a más de 1.300 empresas.

Hoy en día, tener dinero en efectivo para cubrir el día a día es el mayor reto de los emprendedores, de eso depende que un negocio pueda seguir funcionando mañana. En este escenario, el factoring digital se ha convertido en el mejor aliado para que las pymes no sufran mientras esperan que sus clientes grandes les paguen las facturas a 30, 60, 90 o incluso 120 días.

En exclusiva para FOLOU, conversamos con Juan Pablo Núñez sobre cómo esta herramienta convierte las facturas pendientes en dinero en efectivo inmediato, el papel clave de la plataforma RADIAN de la DIAN y por qué este modelo ya mueve recursos equivalentes al 3% de la economía nacional.

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FOLOU: En un contexto donde la liquidez se ha convertido en una prioridad para las compañías, ¿cuáles son hoy las soluciones que Kapital pone a disposición de las pymes y qué necesidades concretas buscan resolver?

Juan Pablo Núñez: Lo primero que debemos entender es que una pyme hoy en día no necesita productos financieros tradicionales, sino herramientas. En Kapital hemos diseñado un ecosistema digital integral que les permite operar mejor, tomar decisiones rápidas y tener un acompañamiento de soluciones digitales constante.

Nuestro portafolio se enfoca en capital de trabajo y gestión de caja a través de tres soluciones centrales: créditos rotativos para pagar a proveedores, una cuenta de ahorros diseñada para dar trazabilidad absoluta a las operaciones y concentrar pagos, y el factoring, que es nuestra alternativa estrella para inyectar liquidez inmediata cuando el negocio lo requiere.

FOLOU: Para quienes aún no están familiarizados con este mecanismo, ¿cómo explicarías de manera sencilla qué es Factoring y cómo funciona en la práctica para una empresa?

Juan Pablo Núñez: El factoring es, de forma muy simple, una vía para obtener liquidez inmediata sin necesidad de esperar. Imagina una pyme que vende un bien o un servicio por 100 millones de pesos colombianos a una empresa grande. El cliente acepta la factura, pero le dice que el pago se realizará en 60 días. Esta pyme no puede congelar su operación dos meses esperando ese dinero.

Ahí entra Kapital: nos presenta esa factura y nosotros le anticipamos hasta el 90% de su valor de manera inmediata, según las condiciones de la operación. La pyme recibe su dinero hoy, sigue trabajando, y cuando la factura vence, el pagador (la empresa grande) nos paga directamente a nosotros, ya que adquirimos el derecho legal sobre esa factura.

FOLOU: En el día a día de una pyme, ¿qué tipo de problemas ayuda a resolver el factoring y por qué puede ser una herramienta clave para sostener la operación?

Juan Pablo Núñez: Resuelve el problema más crítico de cualquier negocio: el flujo de caja. El factoring ayuda a cubrir las necesidades básicas de la operación. Una pyme puede tener excelentes niveles de venta, clientes de primer nivel y una actividad comercial envidiable, pero si no tiene dinero en efectivo hoy, puede quebrar. El factoring cierra la brecha entre haber vendido y haber cobrado. Con esa liquidez anticipada, los empresarios cubren el pago de nóminas, compran inventario fresco, pagan a sus proveedores a tiempo o liquidan impuestos, garantizando la continuidad operativa.

FOLOU: Muchas veces se tiende a confundir el factoring con las líneas de crédito convencionales. ¿Cuál es la diferencia de fondo entre ambos mecanismos?

Juan Pablo Núñez: La diferencia radical está en la fuente de pago y en la lógica del producto. Una línea de crédito tradicional es una deuda; estás asumiendo una obligación financiera nueva sobre una expectativa de ingresos futuros, lo que requiere un análisis de riesgo muy complejo y genera burocracia.

El factoring, en cambio, se basa en una factura ya existente. No te estás endeudando, estás monetizando un activo que ya te pertenece, un derecho económico materializado por un servicio que ya prestaste. Además, la ventaja para las pymes es que el análisis de riesgo no se centra tanto en su historial financiero, sino en el perfil de su cliente (el pagador). Por eso es una alternativa con muchísima menos fricción y burocracia.

FOLOU: La digitalización ha sido clave en la evolución de esta herramienta. ¿Qué papel han jugado la factura electrónica y plataformas como RADIAN en el crecimiento del factoring en Colombia?

Juan Pablo Núñez: Han cambiado el juego por completo en términos de factibilidad y seguridad. Antes, el gran dolor de cabeza del factoring era validar si la factura física era real, si el pagador la había aceptado, si ya se había negociado en otro lado y quién era el dueño legítimo del título.

Con la masificación de la factura electrónica y la llegada de RADIAN (la plataforma de la DIAN), Colombia pasó a un ecosistema 100% transparente, digital y trazable. Ahora podemos registrar, consultar y seguir los eventos de una factura en tiempo real. Esto genera una confianza única para las empresas, seguridad para los pagadores y permite que entidades como Kapital ofrezcan procesos más ágiles, seguros y escalables para las pymes.

FOLOU: Actualmente, el factoring ya moviliza recursos cercanos al 3% del PIB en Colombia y ha impulsado tendencias como el open finance. ¿Cómo ven desde Kapital la evolución de este mercado y qué oportunidades identifican hacia adelante?

Juan Pablo Núñez: El potencial es gigantesco. Las empresas finalmente están entendiendo el valor real de la liquidez inmediata sobre el financiamiento tradicional. En Colombia se emiten millones de facturas electrónicas diarias y la gran mayoría se vende a crédito. Hay un océano de cuentas por cobrar esperando ser monetizadas. La oportunidad hacia adelante está en hacer que el factoring sea aún más simple, transparente y accesible para esos miles de negocios que históricamente han sido ignorados por la banca tradicional.

El consejo para los empresarios colombianos

«El mundo financiero está evolucionando de la mano de la tecnología y la inteligencia artificial. Invitamos a las pymes y emprendedores a romper la desconfianza hacia las plataformas fintech y las entidades digitales. La tecnología no viene a reemplazar los negocios, viene a hacerlos más ágiles, seguros y útiles para que puedan avanzar al mismo ritmo del mundo actual».

– Juan Pablo Nuñez

Foto: Kapital Colombia.

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