En un momento de definiciones políticas y sociales, la industria tecnológica colombiana alza la voz a través de sus protagonistas femeninas. Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y la reciente jornada electoral, la Federación Colombiana de la Industria de Software y TI (Fedesoft) presentó la campaña ‘Las mujeres tech construyen futuro’. Más que una conmemoración, la iniciativa es un pliego de peticiones estratégicas para el gobierno entrante, enfocado en derribar las barreras que aún mantienen a las mujeres en la periferia de la economía digital.
A pesar de los discursos sobre transformación digital, las cifras revelan una brecha que se resiste a cerrar. Según el más reciente Estudio de Empleabilidad y Talento Digital de CENISOFT y el Ministerio TIC, solo el 25,4% del talento vinculado al sector TI en Colombia son mujeres.
Esta estadística sitúa al país en una posición de alerta, especialmente cuando se compara con el promedio regional de América Latina, donde, según la UNESCO y el BID (2025/2026), la participación femenina en carreras STEM ronda el 37,9%, pero la inserción en cargos técnicos de alta especialización en empresas de software apenas roza el 30%.
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La ‘paradoja del interés’
- A través de la iniciativa internacional Bebras, se comprobó que las niñas colombianas lideran el entusiasmo por la tecnología en la etapa escolar.
- Más del 52% de los participantes en pruebas de pensamiento computacional (grados 4° a 11°) son niñas.
- Este interés se desploma al llegar a la educación superior. En 2024, las mujeres representarán solo el 17% de los graduados universitarios en TI.
- Si no se retiene este talento, Colombia enfrentará una escasez de más de 89.000 profesionales digitales para 2030, perdiendo sistemáticamente la mitad de su potencial humano en el trayecto educativo.
Educación STEM y ciberresiliencia
- Las líderes del sector han identificado ejes que el nuevo gobierno debe priorizar para garantizar que el país no se quede atrás en la carrera tecnológica:
- Educación STEM desde la infancia: Políticas públicas que fomenten la lógica y el bilingüismo desde los primeros años escolares para evitar la pérdida de vocación.
- Incentivos a la contratación: Programas que promuevan la equidad laboral y el liderazgo femenino en juntas directivas de empresas tecnológicas.
- Inversión en Re-skilling: Financiamiento para que mujeres de otros sectores puedan transitar hacia roles digitales mediante bootcamps y formación técnica acelerada.
«El talento femenino no es un tema de inclusión simbólica: es una apuesta por competitividad».
Ximena Duque, presidente ejecutiva de Fedesoft
Foto: Christina @ wocintechchat.com M en Unsplash.