Las reglas incluyen la implementación de botones de pánico conectados directamente al sistema 123 de la Policía Metropolitana de Bogotá.
Uber señala que criminalizar el uso de aplicaciones tecnológicas para la movilidad afecta a millones de colombianos y frena la innovación.
La iniciativa contempla sanciones millonarias, inmovilización de vehículos y multas a parqueaderos que faciliten estos servicios.