Los nuevos conectores hacen que Claude sea más útil para tareas diarias, como comprar alimentos, planificar impuestos, y reservar servicios.
Claude solicita permiso antes de interactuar con nuevas aplicaciones y el usuario puede detener cualquier acción en cualquier momento.
La Nasa tuvo que proporcionarle años de datos contextuales del rover antes de que el modelo pudiera comenzar a trazar la ruta.
De acuerdo con el estudio, la IA podía entrar en un ‘modo malvado’ tras aprender a hacer trampas mediante reward hacking.
Anthropic no reveló los nombres de los objetivos, ni si los ataques fueron completamente exitosos hacía su IA Claude.
Las actualizaciones futuras prometen integraciones más profundas, predicciones avanzadas y automatización sofisticada.