El documento de DeepMind separa los riesgos planteados por AGI en cuatro categorías: mal uso, desalineación, errores y riesgos estructurales.
El equipo de Google se compromete a someter la tecnología a ‘rigurosas evaluaciones y pruebas de seguridad’ antes de lanzarla al mundo.
Genie elabora un entorno interactivo jugable, sin importar si la imagen de referencia es sintética, real o incluso un boceto.
AlphaFold fue solo el principio del uso de la IA con proteínas. Desde entonces, los científicos se han vuelto aún más creativos.