Incluso durante la noche polar —un periodo de 97 días consecutivos sin luz solar—, la base mantiene su cuota del 50% de energía limpia.
Cero emisiones no es sólo un destino: es un proceso de transformación que afecta a todos los aspectos de la vida moderna.
El primer laboratorio de energía solar en el país tiene como objetivo convertirse en un centro de aprendizaje e innovación para la población.