La decisión busca preservar la esencia del deporte y evitar que la tecnología sobrepase el juicio humano e intuitivo en el juego.
El ABS utiliza 12 cámaras Hawk-Eye distribuidas alrededor del campo, conectadas a una red privada 5G de T-Mobile.
Estos nuevos robot ayudarán a acelerar los juegos de béisbol verificando los lanzamientos con mayor precisión.