En 2026, el software ha dejado de ser una simple herramienta para convertirse en el tejido conectivo de la civilización moderna. Su importancia radica en la capacidad de orquestar sistemas complejos de inteligencia artificial (IA), automatización industrial y redes de energía sostenible, permitiendo que la tecnología sea más predictiva y personalizada que nunca. Ya no solo gestionamos datos; dependemos del software para resolver desafíos globales en tiempo real, optimizar la productividad humana y garantizar una interconexión fluida en un mundo que opera íntegramente de forma digital.
En el marco del Día del Software, desde FOLOU se conversó con Javier Castrillón, vocero de Veeam, una de las figuras más autorizadas para hablar sobre la columna vertebral de la economía digital. Para Castrillón, el panorama actual ha dejado de ver al código como un simple soporte técnico para entenderlo como un activo estratégico que define quién sobrevive y quién prospera en el mercado.
Durante nuestro encuentro, Castrillón fue enfático: «el software es el motor que permite a las organizaciones adaptarse a un entorno que cambia a una velocidad sin precedentes». Según el experto, en un mundo donde la digitalización es la norma, la diferencia entre una empresa resiliente y una vulnerable radica en su capacidad para proteger y gestionar su activo más valioso: los datos.
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FOLOU: Javier, en el marco del Día del Software, ¿por qué considera que este se ha convertido en un pilar clave para la innovación y la competitividad de las empresas hoy en día?
Javier Castrillón: Desde Veeam, consideramos que el software es fundamental porque permite a las organizaciones adaptarse rápidamente a un entorno empresarial en constante cambio. No es solo cuestión de tecnología, es lo que impulsa la eficiencia, habilita la transformación digital y facilita la adopción de nuevos modelos de negocio. En Veeam, ayudamos a las empresas a proteger y gestionar sus datos, permitiéndoles aprovechar plenamente el valor del software para innovar y, sobre todo, para diferenciarse en un mercado saturado.
FOLOU: Hemos pasado de programas básicos a ecosistemas complejos. ¿Cómo ha evolucionado el papel del software y qué factores están impulsando ese cambio?
Javier Castrillón: Hemos visto una transición radical: el software pasó de ser solo una herramienta de soporte a convertirse en un activo estratégico. Hoy, las organizaciones ya no buscan solo que algo «funcione», buscan soluciones que las hagan más ágiles, resilientes y orientadas a los datos. Los grandes motores de esta transformación son la adopción de la nube, la automatización y la Inteligencia Artificial. Nuestra misión en Veeam es asegurar que esos datos y aplicaciones críticos estén siempre disponibles, apoyando esa evolución constante.
FOLOU: No todo es sencillo en este camino. ¿Cuáles son los principales retos que enfrentan las compañías en la gestión de su software actualmente?
Javier Castrillón: Los desafíos van mucho más allá de la implementación técnica. Yo destacaría cuatro puntos críticos:
- Seguridad de los datos: Con el aumento de amenazas como el ransomware, contar con sistemas de respaldo y recuperación sólidos es esencial para la continuidad del negocio.
- Complejidad de integración: Muchas empresas lidian con sistemas heredados (legacy) y soluciones modernas. Lograr que interactúen de forma segura es un reto operativo enorme.
- Cumplimiento normativo: Las regulaciones exigen controles rigurosos sobre la privacidad de la información, lo que requiere procesos claros y personal capacitado.
- Resiliencia: En un mundo digital, cualquier interrupción se traduce en pérdidas económicas y de reputación. Trabajamos para que la recuperación sea instantánea ante cualquier incidente.
FOLOU: Mirando hacia el futuro cercano, ¿qué tendencias tecnológicas están redefiniendo el desarrollo y la adopción de software?
Javier Castrillón: Desde nuestra experiencia, vemos tres pilares: la adopción de arquitecturas nativas de la nube, el uso de plataformas low-code/no-code que democratizan el desarrollo, y por supuesto, la integración de IA y automatización. Pero, por encima de todo, la ciberresiliencia se ha vuelto la prioridad número uno en la agenda de cualquier directivo.
FOLOU: Para cerrar, Javier, a medida que la transformación digital avanza, ¿qué rol final tendrá el software en la operatividad de las empresas?
Javier Castrillón: Seguirá siendo el motor absoluto de la innovación. A través de soluciones de gestión de datos, las empresas pueden proteger lo que más importa: la información. Esto les permite operar de manera más segura y ágil, dándoles la flexibilidad necesaria para adaptarse a los nuevos desafíos que el entorno digital nos presente mañana.
Foto: Mamur Saitbaev en Unsplash.