Las redes privadas virtuales (VPN) se convirtieron en una tecnología cotidiana para millones de usuarios que buscan anonimato y seguridad en Internet. Sin embargo, persiste la duda: ¿son realmente seguras? La respuesta es compleja. Una VPN no es intrínsecamente peligrosa, pero elegir la incorrecta puede exponer tus datos y comprometer tu privacidad.
En FOLOU exploramos los factores que determinan la seguridad de una VPN, los riesgos de usar servicios negligentes o maliciosos, y las prácticas recomendadas para seleccionar un proveedor confiable.
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¿Qué hace insegura a una VPN?
Existen dos grandes categorías de riesgo: negligencia y malicia.
- VPN negligentes:
- Uso de protocolos obsoletos como PPTP.
- Fugas de DNS o IPv6 que revelan tu ubicación real.
- Servidores administrados por terceros sin control adecuado.
- Ausencia de un kill switch que desconecte internet si la VPN falla.
- VPN maliciosas:
- Monetización mediante anuncios con rastreadores.
- Venta de direcciones IP residenciales como proxies.
- Registro y comercialización de la actividad del usuario.
- Inclusión de malware en sus aplicaciones.
Cómo identificar una red segura
Antes de instalar cualquier aplicación, es fundamental investigar:
- Revisión de políticas de privacidad: asegúrate de que no existan excepciones ocultas al principio de ‘no logs’.
- Historial de seguridad: verifica si el proveedor ha enfrentado brechas y cómo las resolvió.
- Protocolos modernos: busca soporte para OpenVPN, IKEv2 o WireGuard con cifrado AES-256 o ChaCha20.
- Pruebas de fugas: utiliza sitios como ipleak.net para comprobar que tu IP no se expone.
- Kill switch: confirma que la aplicación lo incluya.
- Código abierto: servicios como Proton VPN publican su código en GitHub para mayor transparencia.
- Modelo de negocio: desconfía de VPNs “gratuitas para siempre”; suelen financiarse vendiendo datos de usuarios.
Ejemplos de VPN confiables
- Proton VPN: propiedad de la fundación sin fines de lucro Proton, con código abierto y sin historial de brechas graves.
- ExpressVPN: servidores confiscados en el pasado sin hallazgos de datos, lo que refuerza su política de no registros.
- NordVPN: sufrió un hackeo en 2018, pero reforzó su seguridad y ganó credibilidad al transparentar el incidente.
- Surfshark: corrigió vulnerabilidades de autenticación en 2022, demostrando capacidad de respuesta.
Foto: Copilot AI.