Lo que hace unos años parecía un debate académico hoy se traduce en políticas públicas concretas: varios países han decidido prohibir o restringir el acceso de menores a las redes sociales. El objetivo es reducir riesgos asociados a la salud mental, la seguridad digital y el desarrollo de niños y adolescentes. La tendencia global muestra que los gobiernos están dispuestos a actuar, incluso sin tener todas las respuestas técnicas completamente resueltas.
Los gobiernos justifican las restricciones a las redes sociales en menores señalando riesgos como el impacto negativo en la salud mental derivado de comparaciones constantes, exposición a contenido violento y la promoción de trastornos alimentarios; el aumento de casos de ciberbullying y la presencia de depredadores en línea; la adicción digital que provoca pérdida de concentración y bajo rendimiento escolar.
Por otra parte, existe la evidencia científica que, según estudios en Australia y Europa, vincula el uso temprano de estas plataformas con el 40% de los trastornos mentales en jóvenes de 18 a 24 años, mientras que la ANSES en Francia advierte que aplicaciones como TikTok, Snapchat e Instagram dañan gravemente el bienestar psicológico de los adolescentes.
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Países con prohibiciones totales
- Australia (2025): prohibición absoluta para menores de 16 años.
- Francia (2026): prohibición para menores de 15 años, en vigor desde septiembre.
- Malasia (2026): restricción para menores de 16 años.
- Dinamarca (2025): veto para menores de 15, con excepción para adolescentes de 13 a 15 con autorización parental.
- Otros países como España y Grecia estudian modelos similares, mientras que Noruega evalúa subir la edad mínima de 13 a 15 años.
Regulaciones parciales
No todos los países optan por el veto absoluto:
- Alemania: consentimiento parental entre los 13 y 16 años; estudia una prohibición total en 2026.
- Italia: consentimiento obligatorio solo hasta los 14 años.
- Bélgica: edad mínima de 13 años desde 2018.
- Estados Unidos: prohibición de recopilar datos de menores de 13 sin autorización; algunos estados aplican leyes más estrictas.
- Parlamento Europeo: referencia de 16 años, con flexibilidad para cada país miembro.
Responsabilidad de las plataformas
- El modelo australiano es pionero: no sanciona a los menores ni a las familias, sino que responsabiliza directamente a las empresas tecnológicas.
- Estas deben demostrar que aplican medidas razonables para impedir el acceso de menores, bajo supervisión regulatoria y con multas de hasta 32,5 millones de dólares por incumplimiento.
- Las grandes corporaciones —Meta, Google, TikTok y Snap— se oponen firmemente. Solo en la Unión Europea destinan más de 151 millones de euros anuales a actividades de lobby. El motivo es económico: los usuarios menores de edad generan al menos 11.000 millones de dólares al año en ingresos.
- Los críticos señalan además la dificultad técnica de verificar edades sin caer en vigilancia masiva y advierten que los jóvenes podrían usar VPN para eludir las restricciones.