El posible regreso del fenómeno de El Niño en el segundo semestre de 2026 enciende las alarmas del sector empresarial en Colombia. Las pymes podrían enfrentar costos operativos más altos, presiones inflacionarias y dificultades en el suministro de insumos, lo que exige una preparación anticipada.
De acuerdo con estimaciones de BBVA Research, existe un 90% de probabilidad de que el fenómeno se fortalezca hacia septiembre. Ante la falta de lluvias, el Banco de la República advirtió que una menor oferta agrícola afectará la disponibilidad y el precio de los alimentos.
A esto se suma el impacto en el sector energético, donde casi el 66% de la generación depende de fuentes hídricas, según la UPME. Una reducción en las lluvias obligaría a recurrir a plantas térmicas de mayor costo, lo que se traduciría en un aumento de las tarifas de electricidad para hogares y empresas.
Vivian Acuña, Country Manager de Kapital Colombia, advierte que las empresas que esperan a que los costos aumenten para actuar reducen drásticamente su margen de maniobra. Por ello, la directiva recomienda a las pymes anticiparse evaluando escenarios, ajustando presupuestos y fortaleciendo su liquidez desde ahora para proteger su operación ante las variaciones del mercado.
TE PUEDE INTERESAR: Tarjetas empresariales: cómo ayudan a las pymes a tomar mejores decisiones
Los sectores que podrían sentir más el impacto
- Las empresas también podrían enfrentar mayores costos logísticos, dificultades en el abastecimiento de materias primas y presiones adicionales sobre el flujo de caja.
- Entre los sectores más expuestos se encuentran:
- Restaurantes y panaderías.
- Hoteles y lavanderías.
- Comercios de alimentos.
- Empresas de manufactura ligera.
- Negocios que requieren cadena de frío.
- Estos sectores tienen una alta dependencia del consumo energético, del agua o de la disponibilidad constante de insumos para mantener su operación.
6 acciones para prepararse ante un escenario de mayores costos
Kapital Colombia identifica algunas medidas que pueden ayudar a las empresas a reducir el impacto de un posible fortalecimiento de El Niño:
- Revisar el consumo de energía y agua para identificar oportunidades de eficiencia.
- Evaluar la dependencia de proveedores e insumos críticos.
- Fortalecer la gestión del flujo de caja y proyectar diferentes escenarios financieros.
- Analizar la política de precios para mantener la competitividad.
- Optimizar la gestión de inventarios y prevenir problemas de abastecimiento.
- Evaluar alternativas de financiamiento para fortalecer el capital de trabajo.
«La resiliencia financiera no depende únicamente de incrementar las ventas. También está relacionada con la capacidad de planear distintos escenarios, proteger el flujo de caja y contar con herramientas que permitan responder con rapidez cuando cambian las condiciones del entorno”.
Vivian Acuña, Country Manager de Kapital Colombia.
Foto: charlesdeluvio en Unsplash.
