Las pequeñas y medianas empresas en Colombia enfrentan el reto de equilibrar su crecimiento con un control más eficiente de sus finanzas. En este contexto, las tarjetas empresariales están evolucionando de simples medios de pago a herramientas clave de gestión y análisis financiero.
Este cambio cobra relevancia en un país donde las mipymes representan más del 99% del tejido empresarial. Sin embargo, el acceso a soluciones financieras aún es limitado: el 72,5% de las personas jurídicas accede a productos financieros, pero solo el 26,7% cuenta con crédito vigente, según el Reporte de Inclusión Financiera 2024.
Más allá de su uso tradicional, las tarjetas corporativas hoy permiten analizar el comportamiento financiero de las empresas. Cada transacción ayuda a identificar patrones de gasto, optimizar recursos y mejorar la toma de decisiones.
“Las pymes no necesitan únicamente más medios de pago; necesitan herramientas que les permitan entender mejor su operación”, afirmó Viviana Acuña, country manager de Kapital en Colombia. “Cada transacción puede revelar información valiosa sobre cómo se está usando el dinero y dónde existen oportunidades de mejora”.
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Tres razones por las que las tarjetas empresariales están ganando relevancia
1. Mayor visibilidad sobre los gastos
- Uno de los principales beneficios es la capacidad de centralizar y organizar la información financiera.
- Las empresas pueden identificar con mayor facilidad:
- Gastos en proveedores.
- Compras de insumos.
- Costos de transporte y logística.
- Gastos administrativos.
- Inversiones en tecnología.
- Viáticos y viajes corporativos.
- Esta información permite detectar consumos recurrentes, identificar desviaciones presupuestales y encontrar oportunidades de ahorro.
2. Mejor planeación financiera
- El análisis de las transacciones también ayuda a anticipar necesidades de liquidez y proyectar flujos de caja.
- Al contar con información actualizada sobre montos, frecuencia de compra y categorías de gasto, las empresas pueden:
- Elaborar presupuestos más precisos.
- Planificar pagos futuros.
- Identificar temporadas de mayor demanda.
- Reducir la incertidumbre financiera.
- Esto permite pasar de una gestión reactiva a una administración más preventiva y estratégica.
3. Más control y trazabilidad
- A medida que las empresas crecen, el seguimiento de los gastos suele volverse más complejo.
- Las tarjetas empresariales permiten establecer:
- Límites de gasto.
- Responsables por área o proyecto.
- Categorías autorizadas de compra.
- Reportes automatizados.
- Esta trazabilidad facilita auditorías internas, mejora los procesos administrativos y fortalece la toma de decisiones gerenciales.
Mercado con oportunidades de crecimiento
- El interés por herramientas financieras más sofisticadas coincide con el crecimiento del ecosistema fintech en Colombia.
- Empresas como Kapital buscan ampliar la oferta de soluciones dirigidas a micro, pequeñas y medianas empresas, un segmento que continúa siendo clave para el desarrollo económico del país.
- Actualmente, Kapital reporta más de 1.300 empresas impulsadas en Colombia, más de 850 clientes activos y una cartera en la que el 94% corresponde a micro y pequeñas empresas.
- Expertos coinciden en que el futuro de la gestión financiera empresarial estará cada vez más ligado al uso de datos, automatización e inteligencia artificial, permitiendo que las empresas no solo administren recursos, sino que transformen la información financiera en decisiones estratégicas para su crecimiento.
