En el Mobile World Congress (MWC) 2026, Intel propone un futuro donde la inteligencia artificial (IA) se convierte en parte integral de la red. Su estrategia busca maximizar el rendimiento de las infraestructuras actuales de 5G y, al mismo tiempo, sentar las bases para el 6G, una generación de redes móviles que será nativa en IA.
Intel plantea que el verdadero valor de las redes modernas está en la simbiosis entre hardware y algoritmos de aprendizaje automático. La compañía mostrará cómo la inferencia de IA puede ejecutarse en tiempo real en distintos niveles de la arquitectura de red.
Intel reafirma su compromiso con los estándares abiertos, trabajando junto a operadores, proveedores de nube y socios tecnológicos. La interoperabilidad es clave para evitar la fragmentación del mercado y garantizar que las soluciones puedan escalar desde redes privadas empresariales hasta infraestructuras nacionales.
La estrategia de Intel no se limita al presente. Al integrar IA en la infraestructura 5G, se construye el puente hacia el 6G, una red que será inteligente por diseño. Además, la compañía subraya la importancia de la eficiencia energética, con redes capaces de apagar recursos no utilizados en milisegundos, optimizando el consumo eléctrico y reduciendo la huella ambiental.
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Convergencia de IA y 5G
- Núcleo (Core): optimización del tráfico de datos.
- Red de Acceso por Radio (RAN): gestión dinámica de recursos.
- Redes empresariales: automatización de procesos críticos.
- Borde (Edge): procesamiento cercano al origen de los datos.
El papel del Edge Computing
La inferencias de IA en el borde será uno de los pilares de la propuesta de Intel. Procesar datos cerca de su origen ofrece beneficios inmediatos:
- Optimización del flujo de tráfico: redirección inteligente de paquetes.
- Mitigación de la congestión: predicción de picos de demanda.
- Mejora de la calidad de señal: ajustes en tiempo real para conexiones más estables.
Para los usuarios, esto significa experiencias digitales sin latencia; para los operadores, una reducción significativa del Costo Total de Propiedad (TCO).
Foto: Intel.
