Preservación Digital: cómo evitar que tus archivos desaparezcan

El 5 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Preservación Digital, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de proteger la información que se crea, almacena y comparte en medios tecnológicos. Desde fotografías familiares y documentos personales hasta investigaciones, archivos históricos y contenidos de internet, gran parte de la memoria actual existe en formato digital.

Aunque guardar archivos en un computador, un disco externo o la nube parece suficiente para conservarlos, la realidad es diferente. Las fallas de almacenamiento, los ataques informáticos, la eliminación accidental y los cambios en los formatos pueden hacer que la información se pierda o deje de estar disponible con el paso del tiempo.

En 2026, la jornada tendrá como lema «Save Our Stories (SOS): Our Digital Heritage in Danger» (Salvemos nuestras historias: nuestro patrimonio digital está en peligro). La iniciativa invita a reflexionar sobre cómo la tecnología, las buenas prácticas y los sistemas de almacenamiento pueden ayudar a conservar los contenidos digitales para las próximas generaciones.

TE PUEDE INTERESAR: Harvard crea clones de profesores con IA para entrenar emprendedores

¿Qué es la preservación digital y por qué es importante?

La preservación digital engloba los procesos y tecnologías para mantener la información segura, íntegra y accesible en el tiempo, garantizando que los archivos puedan usarse aun con cambios de programas o sistemas. 

Según la Digital Preservation Coalition (DPC), los contenidos digitales corren el riesgo de perderse por obsolescencia tecnológica, fallas de almacenamiento, falta de recursos o cambios organizacionales, afectando a empresas y usuarios cuando fotos, documentos o cuentas quedan inaccesibles por formatos descontinuados o plataformas inactivas.

Funciones y características de las tecnologías de preservación digital

  • Copias de seguridad redundantes: permiten mantener varias versiones de los archivos en diferentes dispositivos o ubicaciones. Así, si uno falla, existe otra copia disponible.
  • Verificación de integridad: utiliza mecanismos como las sumas de comprobación (checksums) para detectar si un archivo fue modificado, dañado o alterado.
  • Gestión de metadatos: registra información adicional sobre cada archivo, como su fecha de creación, autor, formato, origen y características técnicas. Esto facilita su identificación y organización.
  • Migración de formatos: permite convertir documentos, imágenes, videos y otros contenidos a formatos más actuales cuando los originales dejan de ser compatibles con los programas disponibles.
  • Control de acceso y seguridad: incorpora permisos de usuario, autenticación y otras medidas para evitar modificaciones, eliminaciones o consultas no autorizadas.
  • Monitoreo del almacenamiento: supervisa el estado de los sistemas y permite identificar posibles fallas antes de que provoquen pérdidas de información.

¿Cómo proteger los archivos digitales en el día a día?

  • Mantener más de una copia: guardar los archivos importantes en al menos dos medios diferentes y, preferiblemente, en ubicaciones separadas.
  • Organizar los documentos: utilizar carpetas, nombres descriptivos y fechas para facilitar su identificación.
  • Elegir formatos compatibles: preferir formatos ampliamente utilizados, como PDF/A para documentos de archivo, TIFF para imágenes y formatos abiertos cuando estén disponibles.
  • Actualizar los respaldos: establecer una frecuencia para realizar copias de seguridad y comprobar que los archivos puedan recuperarse.
  • Proteger los dispositivos: utilizar contraseñas seguras, autenticación multifactor y herramientas de protección contra programas maliciosos.
  • Revisar los archivos antiguos: comprobar periódicamente que los documentos, fotografías y videos todavía puedan abrirse correctamente.

Foto: Sandisk en Unsplash.

Deja una respuesta