La movilidad eléctrica sigue ganando terreno en Colombia. Entre enero y julio de 2026 se matricularon 29.347 carros eléctricos nuevos en el país, un crecimiento del 231,2% frente al mismo periodo de 2025, según cifras de Fenalco.
Más allá del motor y la batería, la evolución del carro eléctrico depende de desafíos invisibles como el control de la temperatura, la humedad, el ruido y la reducción de peso. Para resolverlos, la industria recurre a la ciencia de materiales avanzados que garantizan la disipación térmica, el aislamiento y la protección de los sistemas electrónicos.
Aunque estas soluciones no están a la vista del usuario, son fundamentales para la eficiencia y el confort al conducir. Como explica Andrés Posada, director de Marketing de Dow Consumer Solutions para América Latina, la transición hacia la movilidad eléctrica exige innovar continuamente en los materiales de cada componente del automóvil.
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Materiales que impulsan la movilidad eléctrica
Menos ruido y vibraciones
- Espumas de poliuretano y elastómeros: ayudan a absorber el sonido y amortiguar las vibraciones.
- Cabinas más silenciosas: al reducirse el ruido del motor, se hacen más perceptibles el viento y el contacto de las llantas con el pavimento.
Menor peso, mayor eficiencia
- Materiales ligeros: los plásticos, materiales compuestos y espumas permiten desarrollar componentes de menor peso.
- Optimización energética: reducir la masa de ciertas piezas puede contribuir a mejorar la eficiencia del vehículo, sin comprometer su resistencia y durabilidad.
Innovación en la Fórmula E
- Pruebas de alto desempeño: Dow colabora con Jaguar TCS Racing para estudiar el comportamiento de materiales y sistemas en condiciones exigentes.
- Aplicaciones para la movilidad eléctrica: esta experiencia permite explorar soluciones frente a los nuevos desafíos de la industria.
Foto: Andrew Roberts en Unsplash