Un reciente estudio ha revelado que pasar largas horas jugando videojuegos no perjudica necesariamente al cerebro, sino que son los hábitos compulsivos los que pueden causar daños.
Los investigadores encontraron que el número de horas dedicadas a jugar tiene pequeñas asociaciones positivas con ciertas capacidades cognitivas. Sin embargo, los adolescentes con síntomas de juego desregulado o compulsivo mostraron puntuaciones más bajas en pruebas cognitivas y cometieron más errores en tareas que requieren decisiones rápidas bajo presión.
El estudio revisado por pares, publicado (a través de Techxplore) en Computers in Human Behavior, examinó a 3.854 adolescentes de entre 12 y 16 años. Los resultados sugieren que el tiempo de juego no es el principal problema, sino cómo se juega y si se puede detener.
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Qué debes saber
- El estudio analizó a 3.854 adolescentes entre 12 y 16 años.
- Las horas de juego no se asociaron directamente con daños cognitivos.
- Los síntomas de juego desregulado o compulsivo sí se relacionaron con peores habilidades cognitivas.
- Juegos de estrategia y rol se asociaron con mejores habilidades verbales y razonamiento.
- Los shooters y juegos con sistemas de servicio en vivo mostraron las asociaciones más fuertes con la IGD (Trastorno por Internet Gaming).
Especificaciones técnicas
- Participantes: 3.854 adolescentes entre 12 y 16 años.
- Pruebas realizadas: Razonamiento, capacidad verbal y numérica, habilidades visual-espaciales, memoria a largo plazo, y tareas que requieren decisiones rápidas.
- Factores evaluados: Tiempo medio diario de juego y síntomas del Trastorno por Internet Gaming (IGD).
Contenido generado con IA y editado por el equipo editorial.
Foto: Archivo FOLOU.
